A unos 500 metros al norte de Seljalandsfoss se encuentra otra cascada oculta en el interior de un cañón de lava, Gljúfrabúi. Esta cascada tiene una altura de 40 metros y una anchura de 25 m. Es posible entrar en el cañón a través de un estrecho pasillo erosionado por el agua de la cascada y contemplarla de cerca, eso sí, se llega completamente mojado por la humedad ambiental y las salpicaduras de agua, pero merece la pena. (Autor: Antonio P. López)